1. EDITORIAL
¿Quién Eres?Una de las cátedras que más me marcó estudiando en MIT el año 2005, fue la cátedra llamada "Presensing" (una palabra compuesta por dos palabras Presencia y Sentir) de Otto Scharmer.
El primer día de su cátedra, él esperaba a los estudiantes a la entrada de la sala y a quien llegara, el preguntaba, "¿Quién eres?". Cuando me tocó a mí, yo le respondí, "Soy Rodrigo Silva", y él no me dice nada y por el contrario, me vuelve a preguntar, "¿quién eres?", y yo respondo, "mmm, estudiante chileno", y nuevamente no dice nada y vuelve a preguntar, "¿quién eres?... ...no dejó de preguntarme hasta que llegó otro estudiante, y así hizo con todos.
Al final, cuando ya estábamos todos dentro de la sala, él no se presenta, sino que ordena formar dos hileras y pararse frente a frente. Una vez armada las hileras, pide que los de la derecha le pregunte a su compañer@ de en frente, ¿Quién eres?, y una vez respondida, no decir nada, y volver a hacer la pregunta durante 15 minutos.
A mí me tocó partir preguntando, y mientras lo hacía, yo pensaba internamente, "¿qué es esta estupidez?, se supone que es un curso de management?", aun así, me dispuse a escuchar atentamente a mi compañero. Luego, pasados los 15 minutos, tuvimos que hacer cambio de rol, y por lo tanto a mí me tocó responder la pregunta, y algo empezó a pasarme internamente mientras respondía, una suerte de tristeza y decepción, pues mientras se me acababan las respuestas, cierta manera cada vez iba más profundo y eso hizo que me diera cuenta que yo no sabía quien yo era, más bien, tomé conciencia que quien yo estaba siendo, era la persona que la sociedad me había "impuesto" ser.La cosa es que esto no quedó, pues el profesor dio una nueva indicación: "ahora trabajarán una segunda pregunta, ¿Quién quieres llegar a Ser?.
La dinámica fue exactamente la misma, 15 minutos por lado de preguntar y repreguntar, y mientras yo iba respondiendo, si bien la trizteza y la decepción que había sentido originalmente no desaparecieron del todo, se fueron mermando pues con esta segunda pregunta, se me apareción la posibilidad de poder elegir quién yo quisiera ser de ahí en adelante. Siendo sincero, no tenía idea de quién quería llegar a ser, sin embargo al menos, me di cuenta que ya no quería seguir siendo el mismo, y ese mero hecho, fue un gran gatillante para tranformarme en la persona que hoy soy, y que cuatro años después, en septiembre del 2009, renunciara a mi trabajo como gerente, y me volviera un profesional independiente y fundador de mi propia consultora bajo mi mirada de mundo, con mis condiciones, y poniendo mi sello personal en ella, brindándome libertad y tranquilidad que posteriormente, me llegaron a ir por la libertad y tranquilidad financiera.
Hacerse esta dos preguntas, son tan simples y tan profundas a la vez, que una vez efectuadas, reflexionadas y respondidas con responsabilidad y conciencia, permiten abrir un mundo de nuevas posibilidades, así que te invito a que te preguntes conscientemente, ¿Quién eres?, y posteriormente, si lo crees necesario, pregúntate ¿Quién quieres llegar a ser?
Dicho Bursátil:
"El principal problema de los inversionistas - e incluso su mayor enemigo - suele ser él mismo”.
En la editorial hacía alusión a mi experiencia el primer día de clases con Otto Scharmer en MIT, cuando nos preguntó, ¿Quién eres? y ¿Quién quieres llegar a Ser?, y describí brevemente qué fue lo que a mí me pasó con dicha situación.
Bueno, a quienes estamos en esto de las inversiones, creo que es muy relevante hacernos estas preguntas de forma más orientadas, es decir, preguntarnos ¿Quién Soy como Inversionista? y ¿Quién quiero llegar a Ser como Inversionista?, de hecho, creo que esta segunda pregunta es clave, es fundamental, pues sino, fácilmente podemos caer en lo que Benjamin Graham declaraba, "el mayor enemigo de los inversionistas es uno mismo".
¿Y por qué uno mismo puede ser su peor enemigo y barrera al momento de invertir?
A mi juicio, hay varias varios, siendo la primera, el no conocerse a uno mismo primero. ¿Cuánto de lo que hacemos en la vida lo hacemos de forma automática? ¿Cuánto de mi forma de invertir, lo hago de forma automática, intentando copiar a otros, siguiendo los consejos de expertos que opinan en las redes, o simplemente por tincada? ¿Cuánto de mi forma de invertir lo hacemos sin tener idea de cuáles son mis fortalezas, mis debilidades, como descarrilo bajo el estrés y la presión, como reacciono o me comporto ante el miedo? ¿Cuán consciente somos del lugar de cuál tomamos nuestras decisiones? ¿Cuánto aprendo de mis errores, me preguntó qué de mí me está haciendo cometer dichos errores o más bien culpo al mercado o a quienes dieron consejos? ¿Cuánto me conozco a mi mismo?
En segundo lugar, y muy en línea con el anterior, el no invertir en uno mismo primero o al menos al mismo tiempo que invierto en el mercado. Y con invertir en uno mismo, no me refiero solamente al invertir en un aprendizaje técnico, en fórmulas o metodologías probadas de inversión, sino me refiero a invertir en el desarrollo personal, en el aprendizaje que vaya a dar respuestas a las preguntas anteriormente planteadas.
En tercer lugar, no tener claro mi propósito, mi para qué, mi motivación intrínsica que me hace querer ser un inversionista. Cuando hablo de esto en mis talleres, coachings o mentorías, la respuestas más típicas que me dan es, "no tener preocupaciones, tener una pensión digna el día de mañana, tener libertad financiera, o poder tener tiempo para mí mismo". Son respuestas muy válidas, de hecho, hacen mucho sentido, y aun así, pocas veces quienes responden esto van más profundo: ¿para qué no tener preocupaciones, para qué tener una jubilación digna, para qué tener libertad financiera? Lo interesante, es que a cada respuesta se puede ir más y más profundo. En la mayoría de los casos se llega a, "quiero tiempo de calidad para difrutar a mi familia", "quiero una vejez gozada", "quiero poder hacer mis cosas sin culpa", "quiero paz y tranquilidad junto con otros".
Lo interesante de este punto, es que quienes se vuelven conscientes de esto, les permite apalancar y apoyar con mayor entusiasmo, ganas y disfrute el camino hacia lograr las respuestas originales ("no tener preocupaciones, tener una pensión digna el día de mañana, tener libertad financiera, o poder tener tiempo para mí mismo"). Se dan cuenta que se la importancia del disfrute y compartir con otros, y al darse cuenta de aquello, comienza desde ya a hacerlo y no esperan a tener que lograr el objetivo primero, y eso genera un cambio emocional, biológicamente ocurren cosas, por lo tanto se comienza a generar una cambio, una transformación en el interior, que posteriormente se ve reflejado en el interior: InsideOut, de dentro hacia afuera.
Entonces, para poder responder a la pregunta de qué tipo de inversionista quiero llegar a ser, primero busca en tí quién quieres ser, explorar profundamente tus "para qué" y comenzar a dar los pasos para transformarte, no en lo que tienes que ser como inversionista, sino en el inversionista que quieres ser.
Volverse en el Inviersionista que se desea ser, es como viaje profundo al interior de uno mismo, para luego emerger fortalecido, motivado intrínsicamente, con claridad y visión de futuro. Es un viaje en U, similar al que propone Otto Scharmer con su mundiamente conocida Teoría U.
Un viaje donde implicca abrir la mente, es decir, dejar mis juicios y creencias de lado por un momento,
para poder abrir el corazón, es decir, poder abrirse emocional y empáticamente a eso nuevo que deseo que emerja, y abrir la voluntad, tener la disposición para que aquello emerja. Cuando eso ocurre, nos conectamos con la fuente interna que cada uno de nosotros tiene, es una fuente de posibilidades a la cual se accede cuando se explora lo profundo del Ser. Esto es la parte de la bajada en la "U" y la la conexión con la fuente estando en presencia plena, es la base de la "U". Luego, teniendo claridad de quien quiero llegar a ser como inversionista (aplica para cualquier ámbito en todo caso), empezamos a darle forma, a prototipar, para finalmente dar espacio para que se concretice eso que deseo que emerja.
Termino con lo siguiente. Otto Scharme en su cátedra en MIT decía, "La calidad de los resultados externos, dependen de la calidad del liderazgo interior de quien produce dicho resultados". Yo, colgándome de eso digo: La calidad de mis inversiones, dependerán de la calidad de mi inversión interior, como es adentro es afuera.
¿Sabías qué?
La teoría U nos propone una nueva síntesis de la comprensión de la acción humana y la forma de conocer y hacer. Este es un modelo de aprendizaje abierto a la innovación, a lo nuevo, y se hace reconociendo y reconciliándose, a través de la criticidad, con el pasado, con lo existente.
Empresas como HP, Shell, Google, Daimler, entre otras, fomentan un liderazgo basado en este proceso.
Otto Scharmer al respecto señala: "La esencia de la teoría de la U es la presunción de que, si nos sumergimos en el nivel de atención más profundo que podemos alcanzar como seres humanos, nos daremos cuenta de que cada persona es, en realidad, dos. Una es la persona en que nos convertimos como resultado de nuestro viaje pasado, y éste es el “yo” con minúscula. La otra es la que podríamos llegar a ser, como resultado de nuestro recorrido futuro, y es el “Yo” con mayúscula: nuestra más alta posibilidad futura.
La Teoría U y la Bolsa
En la edición anterior hablaba de los desafíos adaptativos que implica el invertir en bolsa y que uno de los principales desafíos adaptativos era cambiar ciertas creencias arraigadas en las personas: que se requiere ganar un mayor sueldo para invertir, que eso de generar ingresos masivos es solo para los ricos, que para escapar de la inflación basta con invertir en depósitos a plazos en UF, esto no es para mí, hay que ganar el pan con el sudor de la frente, y así, muchísimas más.
Como ya hemos señalado en esta edición, esta teoría nos propone ampliar la mirada e innovar respecto de cómo hacer las cosas tomando conciencia y darse cuenta de comprender desde el lugar del cual hago lo que hago, es decir, quien soy yo que opero y hago las cosas de la forma que las hago.
Invertir en bolsa requiere hoy en día con mayor relevancia el comprender esto, ser consciente desde dónde invierto, entendiendo que quien lo hace soy yo, es decir, invertir en bolsa requiere un trabajo profundo de introspección. Entonces, ¿cómo la Teoría U puede ser un aporte de valor a esta innovación y aprendizaje personal como inversionista?
Veamos. La teoría nos formula una metodología que consta de tres fases: percibir, presenciar y darse cuenta. Cada una de estas fases requiere de unas condiciones específicas para facilitar el aprendizaje.
Fase I. Percibir:
Esta fase nos invita a superar nuestros propios modelos mentales y a abrirnos, y ver la totalidad del mercado, y para eso se requieren dos capacidades sa desarrollar:
* Suspender el juicio: Aprender a ser consciente de que nuestra mirada sobre la bolsa afecta la realidad y que la estamos condicionando siempre desde quienes somos. Debemos ser conscientes entonces de nuestros límites y por tanto ser capaces de superar la mirada surgida de nuestros juicios.
* Redireccionar: Se trata de desarrollar la habilidad para escuchar y ver desde distintas posiciones.. Pensar desde el lugar del otro y ver desde otro ángulo al momento de invertir. Descubrir la realidad como un todo. Superar la visión fragmentada del mundo. Esta fase requiere de unas condiciones particulares; estar receptivo a recibir y buscar mucha información; estar abierto a conocer y sentir.
Fase II. Presenciar (Presencia Activa):
Se trata de descubrirnos profundamente para estar atento a lo que está pasando en el mercado, nuestras inversiones y el papel que tenemos en eso. Es la capacidad de conectarse con las posibilidades de futuro que quieren emerger. La presencia requiere no solo de la apertura de la mente, sino de aspectos más sutiles como las emociones y la voluntad.
Scharmer propone que en esta fase deben desarrollarse dos capacidades:
* Dejar ir. Aprender a abandonar conceptos e ideas preconcebidas, tener valor y perder miedo al vacío que ello conlleva. Se trata de entrar en un estado de profunda receptividad. Es aprender a "navegar" en lo misterioso e incierto, abandonando la certezas, de modo de aprender a fluir con la incertidumbre que genera la bolsa y los mercados financieros.
* Dejar venir: este es un punto muy difícil, ya que representa un cambio de acción, un nuevo compromiso uno mismo. Una nueva comprensión de nuestra forma de ver nos a nostros mismo, a la bolsa y las inversiones. Se trata de dejar que una nueva visión sobre las inversiones entre en nosotros. En esta fase se requiere un ambiente tranquilo, salirse de nosotros mismos y vernos como parte de la totalidad, escuchar nuestras voces interiores, más íntimas, de modo que surja claridad sobre el camino a seguir.
Fase III. Darse Cuenta:
Aquí ya hay claridad posible lo que hay que hacer. Se tiene una visión clara, pues hemos hecho un descubrimiento acerca de cómo afrontar las situaciones y por lo tanto qué tipo de inversionista quiero ser y de mi relación con la bolsa.
Las capacidades de esta fase son:
* Cristalizar: Esta capacidad demanda poner intención en para lograr lo que quiero: es traducir la solución emergente en una solución concreta.
* Hacer prototipos: Es llevar las ideas a creaciones concretas, experimentar, dar vueltas, probar, cambiar, equivocarse. Este es un proceso de cultivo, de explorar el futuro desde la acción, integrando cuerpo, mente, corazón y voluntad para hacer diseños (quienes estén familiarizados con el Desing Thinking, en esta capacidad esta herramienta es muy útil).
* Materializar: Es comenzar a aplicar el Ser Inversionista que deseo ser, es llevar a cabo la innovación personal que hay en mí. Es confiar en lo que viene, en quienes me acompañan en este ámbito, y sobretodo en uno mismo.
Para finalizar, la Teoría U es un proceso de aprendizaje y experimentación profunda de y en uno mismo, para aprender a desenvolverse, en este caso, en el contexto de la bolsa, con mayor seguridad, claridad y confianza en uno mismo al tener claro el inversionista que deseo llegar a ser.
Invertir desde el Futuro Emergente
Otto Scharme y su Teoría U, nos brinda una alternativa de cómo ver el mundo de las inversiones, en términos no tomar nuestras decisiones de inversión en base al pasado, sino que aprender a poner atención a las posibilidades que futuro nos invita
4. ¿QUÉ ESTOY VIENDO?
Las Acciones tecnológicas suben a medida que TSMC deja de caer
¿Qué pasó?
Diciembre ciclicamente es más lento para eTSMC, por lo que el mercado esperaba una caída de ingresos mucho más profunda para este año, y lo que es más importante, es que gracias a unos sólidos octubre y noviembre de TSMC logró obtener 20,100 millones de dólares en ingresos para el cuarto trimestre superando las expectativas y anotando un leve aumento en los 19,930 millones de dólares de ingresos de la del cuarto trimestre del 2022. Entonces, después de un año de disminución de la demanda de TSMC, ésta parece haber tocado fondo.
De vuelta al negocio
Dado que te TSMC es el único fabricante del mundo capaz de construir la arquitectura para los chips avanzados de IA de NVIDIA, y puede ser sorprendente escuchar que hayan estado lidiando con la disminución de la demanda el año pasado. El tema es que la demanda de chips de IA simplemente no ha podido compensar las disminuciones en la demanda general, por lo que al parecer se necesita tiempo para expandir la producción de chips avanzado y TSMC no podrá expandir la capacidad de IA hasta aquí la duplique para finales de año. Por lo tanto la gran mayoría de los ingresos de TSMC todavía provinen de los chips más estándar para usuaruis de Qualcomm y Apple. La cosa es que el hecho que los ingresos superan los niveles del cuarto trimestre del 2022, estaría sugieriendo que la demanda de dispositivos en toda la industria es mayor de lo esperado.
Ahora, una pregunta importante que se están los inversionistas sobre este mercado, es que tan fuerte es la demanda de dispositivos. La razón principal por la que Apple ha estado en caída libre durante la última semana, es el temor a que la demanda de teléfonos inteligentes simplemente no se mantenga al día en el 2024.
Aun así, estoy viendo que dado que de TSMC suministra directamente a los mayores fabricantes de tecnología del mundo, esta nuevo ritmo en los ingreso de TSMC es una potencial señal alcista. Si bien el precio de la acción de TSMC se mantuvo bastante estable con las noticias, NVIDIA, AMD y Qualcomm han estado subieron ligeramente esta semana.
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